La historia avanza a base de cambios en las tecnologías, y de su adopción por parte de los actores sociales, muy en especial, de las empresas, cuya participación constante y capacidad de acción y de adaptación no sólo supone una enorme incidencia económica, sino que las sitúa siempre en el eje de los procesos de desarrollo.
En estos últimos años, la electrificación se está convirtiendo en una realidad y, bajo criterios de visión estratégica y progresiva, muchas empresas europeas ya han iniciado la transición hacia la electrificación de sus flotas. Estamos viviendo una transformación radical que despliega toda una gama de oportunidades y de desafíos y en la que la sostenibilidad y la innovación son cuestiones del aquí y ahora, y no ya del futuro.
Las ventajas de una flota sostenible en la empresa son múltiples y no sólo medioambientales, aunque, por supuesto, la reducción drástica de emisiones de CO2 y otros contaminantes y la menor huella de carbono reducen inevitablemente el impacto ambiental de la empresa. Existen además poderosos motivos de carácter económico y estratégico que las personas encargadas de adquisiciones -jefes y jefas de compras- en la empresa tienen siempre muy en cuenta a la hora del cambio.
Existen poderosos motivos económicos y estratégicos que las personas encargadas de adquisiciones en la empresa tienen siempre muy en cuenta a la hora del cambio. |
Los vehículos eléctricos pueden reducir el coste por kilómetro hasta en un 40%, tienen menor coste de mantenimiento y acceso a subvenciones e incentivos fiscales que suponen beneficios de carácter económico. Además, cuando el compromiso medioambiental se refleja en la imagen de la empresa, ésta se ve realzada frente a otras menos sostenibles y se logra una mejora en su reputación y mayor lealtad de la clientela y la plantilla.
Criterios clave para jefes de compras en el momento de renovar la flota de la empresa
Las personas que desempeñan puestos de dirección de compras o jefatura o gerencia de compras tienen un papel decisivo en la transición hacia flotas sostenibles, porque tienen bajo su responsabilidad el control del presupuesto y la capacidad de evaluar el retorno económico y operativo. Son las personas que mantienen contacto directo con proveedores, logística y operaciones y eso les permite calibrar el impacto total de un cambio de flota en la empresa.
Entonces, ¿qué criterios tienen en cuenta los profesionales para tomar la decisión de proponer un cambio a una flota sostenible?
El ciclo de vida de los vehículos de la flota y el impacto que su renovación puede tener en la productividad y en los costes de la empresa serán los argumentos que decidan la propuesta de cambio de flota.
El análisis del coste del ciclo de vida (CTO) debe tener en cuenta hasta dónde seguir con los costes de mantenimiento -correctivo y preventivo- de la flota actual y cuándo se vuelven excesivos. También es importante cuantificar la pérdida de productividad que supone cada vehículo detenido por avería. Los ahorros en combustible entre la flota actual y la flota de reemplazo deben ser calculados; los modelos de vehículos eléctricos e híbridos nuevos son siempre más eficientes. La renovación se justifica cuando los costes por averías y por tiempo de inactividad se vuelven excesivos.
Al decidir si cambiar o no la flota de vehículos de una empresa siempre es necesario priorizar la eficiencia, la seguridad y la disponibilidad operativa. |
Una vez que se produce la decisión de renovar la flota actual a una flota sostenible para la empresa, se pasa a extremar el análisis, porque, en esta fase, es necesario acertar.
1. Análisis de las necesidades operativas
La persona responsable de compras debe tener absoluto conocimiento de qué tipo de trayectos realiza la flota de la empresa, si urbanos, interurbanos o más largos, y cada cuánto tiempo. El análisis de la movilidad de los empleados en sus desplazamientos laborales, la identificación de problemas y una estimación de las emisiones serán determinantes para calcular qué autonomía necesitan los vehículos de la nueva flota sostenible. La autonomía de los vehículos eléctricos mejora constante y rápidamente, pero es conveniente priorizar modelos que respondan por su idoneidad -tipo de vehículo, capacidad de carga, rutas…etc.- de manera eficaz a las necesidades exactas detectadas.
2. Evaluación de tecnologías disponibles
El mercado ofrece cada vez más alternativas y, para el cambio de flota tradicional a una flota sostenible para la empresa, será necesario identificar qué modelos concretos de vehículos eléctricos o híbridos, con qué consumo, emisiones y características, que autonomía y disponibilidad de recarga serán los apropiados en cada caso concreto. Los vehículos eléctricos (BEV) tienen cero emisiones locales y menor mantenimiento, mientras la autonomía y las infraestructuras de carga deberán ser tenidas en cuenta. Los vehículos híbridos (HEV/PHEV/MHEV) tienen menor consumo y responden a una transición más gradual, dependiendo aún de los combustibles fósiles.
Una evaluación de las tecnologías debe contemplar también todas las tecnologías de gestión digital de flotas, dados los notables beneficios de reducción de costes y mejora en la seguridad y la eficiencia que están mostrando.
3. Costes
Las personas responsables de ventas en una empresa utilizan una herramienta fundamental, el TCO o Coste Total de Propiedad. El TCO permite vislumbrar en un horizonte temporal determinado el coste real de la flota actual, sea diésel o gasolina, frente al coste de la flota sostenible, generalmente vehículos eléctricos o híbridos, propuesta. La renovación de una flota supone una inversión muy importante y requiere de cálculos minuciosos en lo que se refiere a los costes de adquisición y los costes operacionales, en los que la flota sostenible mostrará su mayor ventaja. Si se opta por la compra, habrá que tener en cuenta, además, el valor residual o valor de reventa.
Sin embargo, el renting está resultando la opción preferida para la renovación de flotas sostenibles por parte de las empresas, como estamos comprobando cada día. Y esto, en nuestra opinión, debido a tres razones:
🟣El renting de flotas sostenibles elimina el riesgo tecnológico y en la depreciación de los vehículos: permite a la empresa devolver el vehículo para acceder a modelos más actualizados y eficientes al final del contrato, sin asumir los riesgos de que la tecnología actual quede obsoleta o pierda valor. Dada la rapidez con que avanzan las tecnologías, cada día es más importante tener esto en cuenta.
🟣Ahorros en capital y costes: cero inversión inicial y cuota fija todo incluido: seguros, mantenimiento (incluidas baterías), impuestos y asistencia en carretera. Esto permite una planificación financiera total, sin gastos imprevistos.
🟣 Beneficios fiscales. Las cuotas mensuales correspondientes al renting de los vehículos de la flota sostenible son gastos deducibles (hasta el 100% del IVA y hasta el 100% de la cuota, dependiendo del perfil de la empresa), lo que optimiza la carga impositiva por la flota.
El renting ofrece flexibilidad, previsibilidad financiera y elimina el riesgo asociado a la rápida evolución de la tecnología eléctrica, y resulta la manera más eficiente de mantener la flota actualizada y sostenible.
Si eres responsable de las compras de tu empresa, y quieres soluciones sin complicaciones ni sorpresas, estas ideas pueden serte de utilidad cuando llega el momento del cambio de la flota de vehículos actual por una flota sostenible. Y si necesitas más información, no dudes en contactar con nosotros: estaremos encantados de atenderte.